Traté pero no pude ser el Cristiano “Perfecto”
Por: Hermano Gabriel
Recientemente estuve meditando en los años que tengo en mi caminar con Dios y llegué a la conclusión que mis inicios como cristiano me fueron bien dificiles. No digo esto porque Dios no haya sido de bendición para mi ni porque quiera en cierta forma quitarle meritos al Cristianismo, sino porque para mi fué muy dificil el querer ser el “Cristiano perfecto” que me pedìan ser y no el ser humano que Dios me hizo. No es que no haya tratado de ser “perfecto”, de eso estoy seguro Dios lo sabe muy bien, sino que al querer ser “perfecto” me encontré con la realidad de que el querer ser “perfecto” solo reflejaba mi imperfección lo cual impedìa el disfrutar de “las buenas nuevas” que Cristo trajo a mi vida.
Era dificil mi caminar con Dios porque mi tendencia era el querer ser lo que otros querìan que yo fuera y el hacer todo lo que ellos esperaban de mi. El complacerlos a ellos, debo admitirlo, se hizo parte de mi vida y si soy sincero conmigo mismo debo reconocer que muchas veces me preocupé más por complacerlos a ellos que por complacer a Dios o complacerme a mi mismo.
Debo confesar tambien que una de las cosas mas dificiles en mi caminar con Dios fué el librarme de mi mayor critico: Yo mismo. A veces como seres humanos es dificil aceptar nuestras limitaciones y reconocer que Dios nos hizo asì para que dependamos de El y no de nosotros mismos, ni de otros.
Sé que Dios es quien lo ha hecho, pero en mi caminar como Cristiano he aprendido que mientras más me “humanizo” mas consciente estoy de mis limitaciones lo cual me lleva a depender más de Dios. “Humanizarme” es reconocer que soy un ser humano con fortalezas, dudas, temores, habilidades y debilidades. “Humanizarme” me hace reconocer que necesito de Dios para todas las cosas y me quita la carga del querer ser “perfecto en todos mis caminos”.
El “humanizarme” ha traido mucha paz a mi corazón y creo que la razón de ello es que el reconocer mi humanidad alivia mis cargas. Porqué? Porque por un lado no me creo Dios, como algunos se creen, y por el otro lado no tengo que ser el cristiano “perfecto” que pretendìa ser.
Creo con todo mi corazón que lo mejor para mi es seguir siendo el ser humano que Dios me hizo. Prefiero ser “creacion” y no “Creador”; prefiero saber que cuando mis cargas son tan grandes que no las puedo llevar debo darselas a Dios para que me ayude con ellas.
Prefiero saber que tengo que depender de Dios para todas las cosas porque ello me quita la responsabilidad de resolver mis problemas y los problemas de otros por mi mismo y de vivir un cristianismo enfocado más en lo que “hago” que en lo que “soy”. No es que el hacer no sea importante para Dios, pero ciertamente a veces estamos mas enfocados en hacer cosas para Dios que ser lo que Dios quiere que seamos: “Vasos fragiles” con debilidades y fortalezas escogidos por la pura gracia de Dios para servirle aquì en la tierra.
El “humanizarme” tambien me dá la oportunidad de reconocer que sin el Espiritu de Dios nada puedo hacer y me ayuda a entender que Dios me hizo como me hizo para que tenga que depender de El y no de mi, ni de otros. El “Humanizarme” me ayuda además a entender que hay cosas que otros pueden hacer y alcanzar que yo no puedo hacer o alcanzar; no porque Dios no las desee para mi, sino porque El me creó para un propósito especìfico determinado de antemanos por El mismo para hacer lo que El quiere que yo haga y no lo que otros esperan de mi.
El reconocer mi humanidad tambien me ha librado de la culpa cuando en ocasiones no he podido hacer lo que otros esperan de mi; no porque no haya tratado, sino porque reconozco que como seres humanos tenemos fortalezas y debilidades y que por lo tanto estamos expuestos al triunfo y al fracaso.
“Humanizarme” tambien me ha enseñado a reconocer que como ser humano soy propenso a pecar; soy propenso a fallarle a Dios porque como la Palabra enseña mi tendencia es hacer lo malo y no lo bueno, Pero el reconocer mi tendencia a hacer el mal también me hace reconocer la necesidad que tengo de la protección de Dios y de Su gracia para NO hacer aquello que no debo hacer.
Y para concluir solo quiero pedirle a Dios que me dé la gracia para seguir mi caminar con El y el favor para hacer lo que El espera de mi. Como dije en el inicio, mi caminar con Dios fué ciertamente dificil pero sin El hubiese sido imposible. Toda la honra y la gloria sea para El…..! Amen.
Adquiera las predicas y enseñanzas del Hno. Gabriel en nuestra librería.
Ver Recursos
Si desea ver predicas y enseñanzas del Hno. Gabriel en videos.
Presione Aquí
Si desea registrarse y recibir información adicional y otros materiales de nuestro ministerio.
Presione Aquí
Por email:
gabriel@ministeriohermanogabriel.org
Direccion Postal:
Ministerio Hermano Gabriel
Apartado Postal 901426
Homestead, Florida 33090
Telefonos:
(305)393-8938 Oficinas
